Una distopía sin respuestas: Reseña de "Yo que nunca supe de los hombres" de Jacqueline Harpman
- Vanessa Caraballo

- hace 10 horas
- 2 min de lectura

Comencé leyéndome este libro con la misma intención con la que he empezado todas las distopías, buscando la razón y el origen del desastre. Quería entender que llevó en este caso a 40 mujeres a estar encerradas en un búnker mientras están vigiladas por unos guardias, que les imponen reglas estrictas y con los que no tienen ningún tipo de interacción humana. Y no pude estar más equivocada con esa intención.
Este libro, como bien les comenté antes, narra una historia en la que 39 mujeres y una niña viven enjauladas en un bunker, sin saber porque están ahí y sin tener ningún recuerdo de lo sucedido. Está contado desde el punto de vista de la niña, y junto a ella vamos a explorar su curiosidad por todo y hasta dónde es capaz de llegar.
Es una historia BRUTAL, que te va dejando una sensación de vacío, incertidumbre y de soledad a medida que avanzas, pero que te hace cuestionar sobre lo que nos hace ser humanos, sobre la libertad (la trama tiene un cambio y al final definirás si realmente fueron libres o no), lo complejo de las relaciones sociales, la supervivencia, la identidad, el amor…
Y entonces regresando a la intención con la que empecé el libro, les debo advertir que es una historia que nos deja más preguntas que respuestas, pero que esos cuestionamientos que llegamos a hacernos nos generan mucho más valor.
Harpman no está interesada en explicarnos como se originó el desastre, su intención es llevarnos a reflexionar sobre aquello que tenemos en nuestras vidas, que damos por sentado y que normalizamos.
Y como dice la pequeña:
“Durante mucho tiempo, los días fueron idénticos, luego me puse a pensar y todo cambió.”
Vanessa Caraballo Zabaleta
@vanes0802




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